Bitácora 3, 15/febrero/2017, Liliana Esp, Diseño de material did.

En la sesión de hoy abordamos como tema principal el paradigma de las competencias y me resulta interesante que actualmente se vea como tal, pues tenía la idea en seminarios anteriores, que los paradigmas eran considerados sólo si contaban con ciertos elementos tales como: problema de estudio, fundamentos epistemológicos, supuestos teóricos, metodología y aplicación. Aunque claro dicha idea corresponde con el punto de vista de un autor y puede llamarse paradigma cuando satisface y responde a necesidades que otros modelos no.
En este sentido, reflexioné sobre qué era lo que pensaba respecto de las competencias y recordé que me refería a ellas sólo como ciertas habilidades y destrezas con las que cuenta una persona para desempeñar alguna tarea o actividad y en realidad, existe un elemento esencial que va más allá del comportamiento de las personas: la ética. Decir que algo esté bien o mal resulta un tanto vago para muchas personas incluso para profesionistas, pues si la ética está relacionada con las normas de la moral de acuerdo al contexto, notamos que surgen irregularidades en el actuar del ser humano.
Las competencias, de este modo, deben responder a problemas significativos para el alumno. Claro está que existen disciplinas en las cuales es difícil ejemplificar a los estudiantes algún tema con situaciones de la vida real, pero creo que gracias a la gran diversidad de estrategias didácticas es posible que se logre el aprendizaje del alumno.
Por otro lado, hablamos sobre la responsabilidad de dicho aprendizaje que como docentes debemos ir depositando poco a poco a los estudiantes, no para que el profesor se deslinde de sus actividades, sino para que el alumno vaya adquiriendo compromiso y habilidades a su ritmo respecto de los conocimientos que va adquiriendo.