Reflexión personal capítulo 8

Evaluación de la resolución de problemas y del aprendizaje.

Se inicia el seminario reconociendo a la docencia como un acto subjetivo donde convergen distintos factores de carácter dinámico. Desde esta perspectiva hablar de evaluación como componente fundamental de la docencia y del aprendizaje implica enfrentarse a este contexto subjetivo, incierto, complejo y dinámico. Es en este sentido que se asume a la evaluación como una de las tareas sustantivas del docente que determina aquello que el alumno valora.

Jonassen subraya en este capítulo una serie de estrategias que, dentro de la educación formal, apoyan al docente a guiar sus prácticas hacia acciones evaluativas más justas, menos subjetivas, de mayor vinculación reflexiva entre lo que conoce y lo que deberá ser conocido, entre intenciones y acciones. Con la finalidad de evaluar este desempeño del estudiante, incluídos procedimientos, acción o habilidad realizada durante la resolución de algún problema, Jonassen propone la elaboración de rúbricas o matrices de valoración, considerada como herramientas más eficaces y útiles que muestra importantes características de rendimiento. La articulación de un rendimiento adecuado es fundamental para hacer juicios informados. La mayoría de la gente reconoce un excelente rendimiento cuando lo ven, pero a menudo no son capaces de explicar por qué el rendimiento fue excelente, lo que resulta no adecuado para los propósitos de evaluación.

Aunque no existe una receta propone algunos indicadores para evaluar la enseñanza de problemas narrativos o work problema, resolución de problemas y de análisis de caso. En ellos se subraya como destrezas a evaluar al conocimiento estructural y el razonamiento causal: la primera destreza se refiere al conocimiento de cómo los conceptos dentro de un dominio están relacionados entre sí (Jonassen, Beissner, y Yacci, 1993). La segunda se refiere a la habilidad para elaborar una predicción de lo que sucederá o sacar conclusiones acerca de lo que sucedió. Un componente implícito en toda clase de resolución de problemas lo constituye la argumentación, para lo cual se recomienda mediante formas de medición como preguntas abiertas; análisis de protocolo verbal, mediante el uso de los códigos de argumentación para clasificar los mensajes generados durante la discusión, o estudiante de pensamiento en voz alta los procesos.

Este panorama de métodos sugeridos dibujan un marco complejo pero más estructurado para valorar la comprensión, las habilidades y el rendimiento de los estudiantes en la resolución de problemas.